10 de abril de 2011

Sì, a veces me acuerdo de tí.

Como hoy. Con una furia en mi propia contra de la que nunca pensé ser capaz. En el fondo te odio, como un animal lastimado, odiando y temiendo, deseando que la oportunidad de morderte no se presente, y al mismo tiempo ansiándola como lo que más.

Gracias por ser el peor recuerdo de mis mejores años. Por hacerme saber lo que es la paz -estar sin ti, con un continente de separación. Por hacerme saber lo que es amor - que alguien quiera salvarme de ti. Por hacerme saber que al final, no soy tan estúpida, y no volví a tus brazos.

2 comentarios:

Cary dijo...

eres sabia... AMEN



como siempre, un gusto leerla, un gusto, mejores cosas se vienen gomita... ya vera, ya vera

(ai, ando asquerosamente positiva estos dias, lo se... lo se)

besous!!

Anónimo dijo...

Tengo que aceptar que es un excelente comentario con el toque perfecto de ironía, desprecio e indiferencia, creeme es mucho mejor q crear amores falsos solo para pretender hacer raviar. Muy bueno. Sabes, se llama madurez.