26 de noviembre de 2009

No peleamos. Tú y yo no sabemos pelear, no sabemos gritarnos, no sabemos lo que es querer matarnos. No entendemos, es más, no sentimos nada malo con respecto a la contraparte. Sabemos que algo nos impide hacernos daño, porque los alacranes entre ellos no se pican. Sabemos que fue una pesadilla y que despertaremos al lado, preguntándonos por el desayuno ._.

18 de noviembre de 2009

Eres como un suspiro en gráfico. Un tierno hilo enmadejado en un extremo y libre, solitario y a la deriva del otro. La tibieza al principio, el frescor al final. Un azul que se hace verde, un involuntario repique de campanas en el pecho, involuntario, inesperado, incapturable... un suspiro siseante. mi *sigh*. El alivio, el desespero, mi paz en hilo que se envuelve con brazos dulces de vez en cuando a mi cintura y que con las manos favoritas y tibias posadas en mi espalda empuja a salir otro suspiro.

10 de noviembre de 2009

Un bajón se abate:

a) Durmiendo y que te valga madre todo

b) Comiendo, como si el mundo se fuera a acabar

c)
Con abstracción a ver qué cable se te movió.

d)
TODAS LAS ANTERIORES

9 de noviembre de 2009

Recuerdo Edulcorante

La nostalgia me entró de noche, casi al mismo tiempo que una de esas sesiones agotadoras de recuerdos infructuosos. Recordé cómo dormíamos en la misma cama, y cómo nos quedaban los mismos zapatos. Y de pronto quise tenerla de vuelta, para reirme y escucharla hablandome de sus aventuras de niña normal. Cómo la extrañaba a esas horas de la noche! Se parecía un poco a cuando se había ido a la India. A veces se sienten esos recuerdos dulces al mirar hacia atrás, impregnados de cariño, con el brillo de la ingenuidad... y al final, ese sabor amargo que deja el edulcorante.




Me la topé en messenger en la mañana, a eso de las 7. En Francia quién sabe qué hora era? y yo con mi horarios de anciana! Nos saludamos, después de lo que parecían siglos de no dirigirnos la palabra. Pero no sabe igual...

5 de noviembre de 2009