Como hoy. Con una furia en mi propia contra de la que nunca pensé ser capaz. En el fondo te odio, como un animal lastimado, odiando y temiendo, deseando que la oportunidad de morderte no se presente, y al mismo tiempo ansiándola como lo que más.
Gracias por ser el peor recuerdo de mis mejores años. Por hacerme saber lo que es la paz -estar sin ti, con un continente de separación. Por hacerme saber lo que es amor - que alguien quiera salvarme de ti. Por hacerme saber que al final, no soy tan estúpida, y no volví a tus brazos.
10 de abril de 2011
4 de abril de 2011
Día ·1
El corazón de lejos
Palpita más alto, fuerte y rápido.
En los oidos, la garganta y las manos.
En el cajón de
Maletas,
Principe Azul,
Recuentos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)