Crisis uno, dos puntos. (:) a ver, niña; no quedamos en que todo iba a ser perfecto? Crees que en algún guión de película, o capítulo de novela tenga relevancia algo como lo anterior? entonces no te gastes.
Crisis dos, dos puntos (:) qué esperabas si tus hermanas estaban enfermas? NO y con mayúsculas: NO tienes los mejores anticuerpos del Oeste, así que consigue un caldo de pollo, ponte tu ropa favorita, tomate el jarabe y llevate al cine al clon.
Fin.
30 de junio de 2007
28 de junio de 2007
Conversaciones (III) Hermana menor-menor
- Qué es arte?- Me preguntó escribiendo su última tarea de primaria.
- La expresión de algo- contesté viendo la televisión, sin dar importancia y sin turbarme.
- De qué? y cómo?- Agregó a la pregunta inicial, extrañada.
- De cualquier cosa, de cualquier forma.- Aclaré, abusando de los anuncios que me regalaba la película.
- Entonces.. todo es arte?- Dijo con cara de confución.
- Sí, Dios es artista
Se tiene que admitir que es el mejor comentario que se puede poner en una tarea para las monjas de la compañía de maría =). Claro, en secundaria le agregarémos que la física, la química y las matemáticas también lo son, siempre y cuando sean perfectas.
- La expresión de algo- contesté viendo la televisión, sin dar importancia y sin turbarme.
- De qué? y cómo?- Agregó a la pregunta inicial, extrañada.
- De cualquier cosa, de cualquier forma.- Aclaré, abusando de los anuncios que me regalaba la película.
- Entonces.. todo es arte?- Dijo con cara de confución.
- Sí, Dios es artista
Se tiene que admitir que es el mejor comentario que se puede poner en una tarea para las monjas de la compañía de maría =). Claro, en secundaria le agregarémos que la física, la química y las matemáticas también lo son, siempre y cuando sean perfectas.
22 de junio de 2007
Cada imágen *
Siempre es PeRfecTo. Es cuestión de acomodarle el contraste y la saturación en Photoshop =)
En el cajón de
descripciones,
Naturaleza aplicada,
Post-it
De rincones espaciosos
Los rincones son para cosas especiales.
Un rinconcito aquí, Para un muso enojado abajo de una lámpara de araña.
Un rinconcito allá, del otro lado, para mis amigas de la secundaria y nuestras pláticas de calderos chorreantes.
Un rinconcito abajo de la cama, para los 5 cuentos para que NO duerman los niños que me encontré en la libretita azúl.
El rinconcito que iba a quedar en mi escritorio de niña para un premio importante.
El otro en la lamparita de mesa con la puertita secreta, para meter el corazón y que no se me rompiera n u n c a pero me alumbrara los sueños en las noches.
Y el último rinconcito, el que tiene el sillón grandote que me hace sentir chiquita porque no toco el piso con los pies, para no sentirme nunca demaciado mayor para llorar.
Un rinconcito aquí, Para un muso enojado abajo de una lámpara de araña.
Un rinconcito allá, del otro lado, para mis amigas de la secundaria y nuestras pláticas de calderos chorreantes.
Un rinconcito abajo de la cama, para los 5 cuentos para que NO duerman los niños que me encontré en la libretita azúl.
El rinconcito que iba a quedar en mi escritorio de niña para un premio importante.
El otro en la lamparita de mesa con la puertita secreta, para meter el corazón y que no se me rompiera n u n c a pero me alumbrara los sueños en las noches.
Y el último rinconcito, el que tiene el sillón grandote que me hace sentir chiquita porque no toco el piso con los pies, para no sentirme nunca demaciado mayor para llorar.
20 de junio de 2007
19 de junio de 2007
Noticias
Los pedacitos de tomate en la tabla de cortar parecían relucientes de sangre. Las sombras y el brillo eran perfectos, hasta que los tomé con las manos para cambiarlos al tazón; en ese instante tanto el teléfono como mi corazón se acalambraron y levantaron el grito. Me senté, agitada.
Escuché a mi mamá en el teléfono. "Bueno?" y poco a poco fue bajando la voz. Me quedé con los cuadritos de tomate en las manos, hasta que se me pasó la sensación; para entonces mi mamá colgó el teléfono y se paró detrás de mi, en la puerta luciendo su adorado delantal de gallinas.
"Mataron al Orlando" Dijo muy seria.
En ese momento abrí los dedos, y todos los pedacitos de tomate calleron al tazón.
Un montón de recuerdos de infancia en los que lo único que quería era estar con él y que jugara conmigo se me hicieron blanco y negro.
Escuché a mi mamá en el teléfono. "Bueno?" y poco a poco fue bajando la voz. Me quedé con los cuadritos de tomate en las manos, hasta que se me pasó la sensación; para entonces mi mamá colgó el teléfono y se paró detrás de mi, en la puerta luciendo su adorado delantal de gallinas.
"Mataron al Orlando" Dijo muy seria.
En ese momento abrí los dedos, y todos los pedacitos de tomate calleron al tazón.
Un montón de recuerdos de infancia en los que lo único que quería era estar con él y que jugara conmigo se me hicieron blanco y negro.
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar,
Retratos de familia
16 de junio de 2007
14 de junio de 2007
Noches
He estado teniendo sueños angustiosos. En los que volvió esa ranita que tiré en otro sueño a esa fuente del Gaos, y que se volvió un mounstruo medio mohoso y ciego en agua verde. También volvieron aquellos sueños delirantes de sopores bochornosos e insoportables, que no me dejan ver las imágenes completas de mis pensamientos.
Angustiosos. Desesperantes. Me infunden miedo. Me hace falta abrazarme de algo para volver a poder dormir.
Angustiosos. Desesperantes. Me infunden miedo. Me hace falta abrazarme de algo para volver a poder dormir.
10 de junio de 2007
La princesa Caramelo (II)
La Princesa Caramelo se encontraba tendida en su cama, cuan larga y ancha se le veía con todo y el bombacho vestido Beige-Oro que se ondulaba con el silvidito travieso del viento frío que entraba por la ventana. Observaba el techo, alto.. altísimo y que se parecía tanto al paraiso como ella lo había imaginado. Un idílico atardecer azúl, desgarrado de ocasos que terminaban coagulándose en pretenciosas nubes moradas que alguna vez habían intentado llover las más purísimas esperanzas del reyno; pero aquellas gotitas cristalinas se habían petrificado para enredar la tenue luz de la única luciérnaga que la Princesa Caramelo había sido capáz de mantener encendida.
Observaba pues, sintiendo el vientito hélido convertirse en plumas de ángel para hacerle cosquillas una vez llegara hasta sus pulmones. Sentía como si su torax fuera una jaula de aves del paraiso mudas, pero que revoloteaban desesperadas por su libertad hacia aquél cielo. Aquella sensación era única, y sólo aparecía cuando pensaba en él. En aquél primer Beso junto al mar que había enganchado a todos los relámpagos de la tormenta. Y al ver los campos verdes (como él) desde su carruaje en los viajes largos.
Ella sabía que Tarde o temprano, terminaría en sus brazos... y él en su corazón.
Observaba pues, sintiendo el vientito hélido convertirse en plumas de ángel para hacerle cosquillas una vez llegara hasta sus pulmones. Sentía como si su torax fuera una jaula de aves del paraiso mudas, pero que revoloteaban desesperadas por su libertad hacia aquél cielo. Aquella sensación era única, y sólo aparecía cuando pensaba en él. En aquél primer Beso junto al mar que había enganchado a todos los relámpagos de la tormenta. Y al ver los campos verdes (como él) desde su carruaje en los viajes largos.
Ella sabía que Tarde o temprano, terminaría en sus brazos... y él en su corazón.
En el cajón de
cuentos de hadas,
Principe Azul,
secuelas
8 de junio de 2007
Informe
Por razones misteriosas relacionadas directamente con la proporción entuciasmada de mi estado de ánimo... Escribí un cuento completito, como hace muchos años =)
Esta noche es todo está muy raro.. el cielo es azúl rey... pero con sutiles manchas de nubarrones azúl marino.
Esta noche es todo está muy raro.. el cielo es azúl rey... pero con sutiles manchas de nubarrones azúl marino.
5 de junio de 2007
Nombres
Gerardo. Jerry. Geranio. Cada uno suena a verde. A campo de maíz recién sembrado, a pecas luminosas y color hormiga de fuego, y huele a tierra de desierto. Sonrie.
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar,
descripciones,
Principe Azul
4 de junio de 2007
UDLAP
Estoy en shock. No quiero opinar de lo que pasa en la UDLA, no me parece apropiado. Sugeriría, "que tal los graduados al frente, disfrutando de su graduación, y el resto d los colados interesados después de la... 8va fila? cuantos graduados son? cuantos caben en cada fila?, bueno.. después de los graduados, y que se volteen." ya qué. Yo no me graduo, ni estoy ahí para voltearme. Además.. para acá ni conocen la UDLA, y menos el prestigio de otros tiempos ni a Palou. En serio.. ya me abstengo de ver el blog del padaguan porque me da coraje leer de la escuela. Estoy asqueada.. gracias Dios por no hacerme revolucionaria, pero que poca por darme nada más capacidad para asquearme, en vez de inconformarme.
En el cajón de
Explicaciones,
Tengo cosas que hacer
1 de junio de 2007
Las Hopkins (el final del ramo seco)
Tenìa unos 4 años. Estaba tirada con la panza en el piso, vigilando la inmensa puerta cafè chocolate que guardaba el mundito color fresa de mis primas Hopkins. Llevaba un vestido de mezclilla blanco y unos converse rojos nuevos, ambos comprados en USA el dìa anterior. Mi tìa me habìa puesto a armar un rompecabezas, a sabiendas de que mis primas nunca me iban a dejar entrar. Me sentìa frustrada... Durante muchos años despuès pensè que jamàs me habìan querido cerca porque yo no era tan bonita como ellas.
Tenìan un universo paralelo ahì adentro. La mitad rosa, la mitad morado... y habìa muñecas en todas las paredes, y màscaras pintadas con brillantina escondièndose en los rincones. Habìa fotos, muchas! en las que mis primas eran princesas etèreas... o musas del Pitic y todo olìa a cìtrico mezclado con talco de bebè.
La ventana que daba a la calle estaba guardada por un par de cortinas moradas, detrás de las cuales me había escondido más de una vez para escuchar los relatos preadolescentes de las señoritas Hopkins. Siempre en torno a príncipes que cabalgaban bajo el ardiente sol de Sonora (Literal cabalgaban, ahí si hay caballos).
Las señoritas Hopkins eran 2. Alma Susana y Diana Ivette, hijas de mi Tía Alma Rosario Covarrubias y mi Tío Rubén Hopkins. Sin pasaporte, pues son de nacimiento americanas. Las ricas del pueblo. Las nietecitas de Lila de Hopkins y Berthita de Covarrubias. Las privilegiadas de haber nacido en su época y que seguro se convertirían en señoras de "bla bla bla" apellido bonito o americano que representaría dinero o un rancho grandote y muchas cabezas de ganado.
El punto es que el día que inicié este post había despertado en la cama tullida y morada de mi prima Susana, y lo primero que vi fue a mi prima Diana levantando un florero de Rosas acumuladas durante más de 10 años, pacientemente disecadas con sales y conservadas eternamente como adorno y recuerdo de sus días de princesas.
Pues levantó el florero, sacó el ramo y lo tiró. Me le quedé viendo asombrada. Observando... "Que bonita" pensé, y me metí mis Converse Azules para levantarme y esperar a que me hiciera desayuno.
Tenìan un universo paralelo ahì adentro. La mitad rosa, la mitad morado... y habìa muñecas en todas las paredes, y màscaras pintadas con brillantina escondièndose en los rincones. Habìa fotos, muchas! en las que mis primas eran princesas etèreas... o musas del Pitic y todo olìa a cìtrico mezclado con talco de bebè.
La ventana que daba a la calle estaba guardada por un par de cortinas moradas, detrás de las cuales me había escondido más de una vez para escuchar los relatos preadolescentes de las señoritas Hopkins. Siempre en torno a príncipes que cabalgaban bajo el ardiente sol de Sonora (Literal cabalgaban, ahí si hay caballos).
Las señoritas Hopkins eran 2. Alma Susana y Diana Ivette, hijas de mi Tía Alma Rosario Covarrubias y mi Tío Rubén Hopkins. Sin pasaporte, pues son de nacimiento americanas. Las ricas del pueblo. Las nietecitas de Lila de Hopkins y Berthita de Covarrubias. Las privilegiadas de haber nacido en su época y que seguro se convertirían en señoras de "bla bla bla" apellido bonito o americano que representaría dinero o un rancho grandote y muchas cabezas de ganado.
El punto es que el día que inicié este post había despertado en la cama tullida y morada de mi prima Susana, y lo primero que vi fue a mi prima Diana levantando un florero de Rosas acumuladas durante más de 10 años, pacientemente disecadas con sales y conservadas eternamente como adorno y recuerdo de sus días de princesas.
Pues levantó el florero, sacó el ramo y lo tiró. Me le quedé viendo asombrada. Observando... "Que bonita" pensé, y me metí mis Converse Azules para levantarme y esperar a que me hiciera desayuno.
En el cajón de
descripciones,
Retratos de familia
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