29 de enero de 2009

Quisiera- Alejandro Fernandez

Quisiera que cuando estés lejos de mi, recuerdes
que en la distancia un corazón no encuentra otra razón para vivir
que tu regreso.


Quisiera que en el invierno en soledad no sientas frio
que esté latiendo en tu mirar el amor mio
cuando te hiera este silencio entre los dos


Si pudiera, haría tan corta la nostalgia de tu ausencia
que antes que el día se robara tu inocencia
tendría de nuevo entre mis brazos tu calor.

25 de enero de 2009

Playa

Su mano buscó la mía en la d i s t a n c i a, con la intención de balancearlas sobre un fondo de arena salada y pedacitos de conchas multicolores, pero yo me encogí. Me aprisioné a mi misma como a quien el frio le cala hasta los huesos y fruncí la nariz para acomodarme las gafas de sol.

- Qué te sucede? - Preguntó paciente, sereno y dulce. Un tono irreconocible. Yo le sonreí con una lluvia de nostalgias coleccionadas, de las cuales, después de tanto tiempo, no sabría decir cuales eran mías, si las había comprado, robado o encontrado; ni menos aún cuales eran suyas.

- No me quiero mojar - Dije con un tono casual, respondiendo a cualquier pregunta, solucionando cualquier problema y al mismo tiempo huyendole a cuanto pudiera alcanzarme - Hará bastante frío en un rato.

Soltó un silencio corto y dos largos que me arrugaron el vestido al prenderse de él como cangrejos trasparentes y nos arrullaron mientras nos quedábamos parados mirando al sol amarillo ahogándose en el agua azul. Yo escuchaba a una mejor amiga gritarle a las olas, desafiando a cupido y quejarse de la sal que se le pegaba al cuerpo. Estaba lejos, muy lejos y jugando a las escondidas con la fuerza enigmática e incomprensible que ahora irradiaba el muso. Estiró su mano de nuevo, esta vez para rodearme con un brazo firme e inexistente. Huí, y él se rió con tono de quien todo lo sabe.

- A donde te muevas, la marea sube - Me advirtió burlón mientras yo le daba la espalda y me dirijía entre pedacitos de mosaicos de colores hasta un banco de hierbas. - Tienes algo. No me quieres?

- Ya no quieres que te quiera - Le reproché - Y no sé qué hacer.

- Y hay que moverse sin ton ni son para saber qué hacer? - Dijo burlesco, dándole la espalda a un horizonte de nubes rosas.

- No me quiero mojar - Repetí convencida, y al instante sentí el frio repentino e inevitable de un mar tornasolado que no termina en el horizonte y unos encajes de espuma blanca se me pegaron a las pantorrillas. Me sentí ultrajada, absolutamente sorprendida y molesta de cierta manera.

- Qué te dije? A donde te muevas, chamaca. La marea sube.

21 de enero de 2009

Sueño

Del azul para atrás, está la mariposa y abajo mi mano (la que sostiene a la mariposa azul), y atrás está el tiempo en el que espantaba con la mano a las cientos de mariposas que no eran azules, que antes eran unas cuantas menos, y antes unas cuantas menos que esas, hasta llegar a ser una, que estaba parada en la cortina y a la cual yo miraba absorta y facinada al mismo tiempo.

15 de enero de 2009

De vez en cuando me imagino que te tengo cerca. Comienzo a sonreir, a enseñar los dientes como conejo y para rematar, termino imaginando que te doy un beso en la mejilla y te acomodo el cabello.

12 de enero de 2009

8 de enero de 2009

Cumpleaños XXI

El número del siglo. Cada día por 365 por 100. Y la verdad, lo mejor del día fue escuchar tu voz.