27 de marzo de 2008
26 de marzo de 2008
sólo quiero saber una cosa:
Ya no mE quiEres?
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20 de marzo de 2008
En casa, todavia
A veces mi mamá pregunta por ti....
Y yo me pongo tan triste, TAN triste porque no le puedo responder!
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16 de marzo de 2008
general
Que cuando no les interesa una mujer, actúan protectoramente? es cierto?
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Explicaciones,
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Preguntas
15 de marzo de 2008
casa
Me topé con una enorme y curvilinea muchachita de 13 años, tres cuadros que no estaban, un calendario chino, sandwishes de nieve en el congelador, una TV de pantalla plana y un montón de pulgadas en el cuarto de tele, dos camas en mi cuarto con dos colchas blancas... que son más viejas que yo, pero están en mejor estado... y tantas cosas de mi viejo... tantas. Todavía no me doy cuenta de que ya va a ser domingo y no le voy a interrumpir con el teléfono el juego de base ball
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12 de marzo de 2008
9 de marzo de 2008
Ventana
Quiero una ventana. Y que fuera de la ventana estén las ramas de un arbol blanco y artrítico, de donde cuelguen cinco pajaritos con olanes bajo las alas, y que alguno me traiga una florecita desmayada de algún claro de eternidad desconocido. Y quiero que tengan en lugar de ojos, botones multicolores que cirren párpados protectores de fotografías y pinturas impresionantes de sueños habidos en cabezas lejanas, ajenas y de paletas de colores nuevos.
Y que mi ventana tenga un colchón, que guarde abajo, tras dos puertas azules cajas y cajas de lentejuelas y recortes de todas las estaciones, tanto del año, como del tren, cajas con boletos del cine, bolsas de té y cantidad incontable de recuerdos, esos sí.. propios y ajenos, pasados y futuros. Y que el colchón sea gordo, gordo y cómodo como la panza de santa, pero en vez de rojo, que sea gris y brillante, como la plata cuando está limpia. Además, quiero un sombrero rojo, que descanse en el colchón, y que vea para adentro de la ventana, y que se acomode graciosamente sobre todas las cabezas, incluida la mía, y que tenga la función de espantar los pensamientos turbulentos y los que encaminan al llanto para patentarlo y salvar a la humanidad de la depresión y las cosas malas, además de ganar un buena suma que terminará en mi closet hecha vestidos y zapatos.
Dentro de mi ventana sólo estará el cielo. Un cielo morado con una luna pintada y un par de nubes que no alcanzaban para tapar los tatuajes de estrellitas persistentes que hasta a la llovizna se resistían.
Entonces llego yo, con mi bata larga y blanca ralloneada de colores que hacen otros horizontes repetitivos y sucesivos que se chorrean con la lánguida y amarilla luz que despide la vela con la que me cuido los pasos para llevarmelos a recojer los pies en mi colchoncito junto a mi ventana lluviosa, mientras todo huele a tierra húmeda y además de todo, mantengo una sonrisa luminosa que te haga abrazarme todo lo que queda de mi noche lluviosa... Eso quiero, hasta que pase algo parecido...
Y que mi ventana tenga un colchón, que guarde abajo, tras dos puertas azules cajas y cajas de lentejuelas y recortes de todas las estaciones, tanto del año, como del tren, cajas con boletos del cine, bolsas de té y cantidad incontable de recuerdos, esos sí.. propios y ajenos, pasados y futuros. Y que el colchón sea gordo, gordo y cómodo como la panza de santa, pero en vez de rojo, que sea gris y brillante, como la plata cuando está limpia. Además, quiero un sombrero rojo, que descanse en el colchón, y que vea para adentro de la ventana, y que se acomode graciosamente sobre todas las cabezas, incluida la mía, y que tenga la función de espantar los pensamientos turbulentos y los que encaminan al llanto para patentarlo y salvar a la humanidad de la depresión y las cosas malas, además de ganar un buena suma que terminará en mi closet hecha vestidos y zapatos.
Dentro de mi ventana sólo estará el cielo. Un cielo morado con una luna pintada y un par de nubes que no alcanzaban para tapar los tatuajes de estrellitas persistentes que hasta a la llovizna se resistían.
Entonces llego yo, con mi bata larga y blanca ralloneada de colores que hacen otros horizontes repetitivos y sucesivos que se chorrean con la lánguida y amarilla luz que despide la vela con la que me cuido los pasos para llevarmelos a recojer los pies en mi colchoncito junto a mi ventana lluviosa, mientras todo huele a tierra húmeda y además de todo, mantengo una sonrisa luminosa que te haga abrazarme todo lo que queda de mi noche lluviosa... Eso quiero, hasta que pase algo parecido...
4 de marzo de 2008
A veces miro y sólo pienso... en si yo seré igual. En si uso a las personas, en si hago todo lo que puedo para no juzgarme a mi misma y darme cuenta de lo vacía o boba que soy. Me pregunto, realmente... en si pongo el alto, o si me divierto viendo como se dan en la madre, pudiéndolo evitar... y me siento tan de la chingada cuando llego a encontrar algo!
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2 de marzo de 2008
Sucesiones
Si tuviera (imperiosamente) que quedarme con algo, sería con tu estuche de adjetivos. De lo contrario, sin ellos, me sería imposible hacerme de una vida propia tal y como a conozco.
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