28 de marzo de 2007
Secuelas
Pasa una ambulancia para desaparecerse por la izquierda de mi horizonte cercano. Me pongo nerviosa. Pienso en ti y rezo un padrenuestro, por si dejaste la estufa prendida. Es involuntario.
Cocteles vitales
PizZa + nIeVe + BuEn cliMa y nO lleGar a clAseS =
PerFecTo dÍa dE pRimaVera uRbaNizaDa + eXameN con LemiNni el viErnEs =
PerfEctO día dE pRimAverA uRbaniZada
PerFecTo dÍa dE pRimaVera uRbaNizaDa + eXameN con LemiNni el viErnEs =
DraMa juVenil dE fiNal dE temPoraDa
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar,
Tengo cosas que hacer
24 de marzo de 2007
Cosas por las que ya quiero ir a Culiacán
*El cielo sin nubes, para pensar que nada se transforma por la magia del viento.
*El calor infernal, para recordar que no sólo pienso sino que también tengo un cuerpo que sufre horrores las inclemencias.
*Las cenas de alto contenido en calorías, porque los placeres más prohibidos son los que más se disfrutan.
*El vicio del café recién colado en la cocina. Porque sin adicciones no hay nada que nos remuerda la conciencia.
*La prohibición del todo, para así poder apreciar el valor de la libertad y dejar de ponerme a mi misma restricciones.
*La idea de irme, o de que vuelvas... Porque allá me dejaste y yo quería irme para que no me encontraras, pero ahora sí prefiero esperarte abajo del arbolito sucio y despeinado de la calle que va a la tienda.
*El calor infernal, para recordar que no sólo pienso sino que también tengo un cuerpo que sufre horrores las inclemencias.
*Las cenas de alto contenido en calorías, porque los placeres más prohibidos son los que más se disfrutan.
*El vicio del café recién colado en la cocina. Porque sin adicciones no hay nada que nos remuerda la conciencia.
*La prohibición del todo, para así poder apreciar el valor de la libertad y dejar de ponerme a mi misma restricciones.
*La idea de irme, o de que vuelvas... Porque allá me dejaste y yo quería irme para que no me encontraras, pero ahora sí prefiero esperarte abajo del arbolito sucio y despeinado de la calle que va a la tienda.
19 de marzo de 2007
18 de marzo de 2007
Cuentos de Hadas II
Peter Pan nunca crecería, pero ese no era un impedimento para que Wendy Moira Angela Darling soñara, acurrucada en su regazo en la casita de los niños perdidos.
16 de marzo de 2007
Adios
Me quitaste un peso de ensima.
Ahora sé que ya nunca vas a ver esto... pero quiero establecer que jamás me detuve por ti, porque yo estuve aquí desde mucho antes. No te quiero decir que no te extraño, porque siempre termino salada y pensando en ti. Pero me consuela saber que ya no eres quien yo quería cuando te quería.. porque tampoco soy yo. También quiero aclararte que jamás supe a ciencia cierta qué sentía por ti, pero siempre confié en ti y prefería dejarlo en tus manos, para ver qué pensabas que era tú, que según yo, entendías mejor.
Ahora sé que puedo terminar ese cuento que me invadiste, porque no importa como termine, ya me dejaste libre y aunque en el cuento termine triste y pensando en ti, ya no hay forma de que vuelvas mi tristeza una cuerda para ahorcarme o para atarme a ti.
Me rio más, y mi mamá piensa que es porque me salieron de nuevo las alas. Veo más las estrellas, porque ya no pienso quedarme en la tierra para ver si mi suerte se decide en torno tuyo. Estoy feliz porque no huí, y porque decidí quedarme en donde debía quedarme. Y sobre todo estoy tranquila... porque si tú no me recuerdas, estoy segura de que te olvidaré después de la primera lluvia de día.
Adios.
Ahora sé que ya nunca vas a ver esto... pero quiero establecer que jamás me detuve por ti, porque yo estuve aquí desde mucho antes. No te quiero decir que no te extraño, porque siempre termino salada y pensando en ti. Pero me consuela saber que ya no eres quien yo quería cuando te quería.. porque tampoco soy yo. También quiero aclararte que jamás supe a ciencia cierta qué sentía por ti, pero siempre confié en ti y prefería dejarlo en tus manos, para ver qué pensabas que era tú, que según yo, entendías mejor.
Ahora sé que puedo terminar ese cuento que me invadiste, porque no importa como termine, ya me dejaste libre y aunque en el cuento termine triste y pensando en ti, ya no hay forma de que vuelvas mi tristeza una cuerda para ahorcarme o para atarme a ti.
Me rio más, y mi mamá piensa que es porque me salieron de nuevo las alas. Veo más las estrellas, porque ya no pienso quedarme en la tierra para ver si mi suerte se decide en torno tuyo. Estoy feliz porque no huí, y porque decidí quedarme en donde debía quedarme. Y sobre todo estoy tranquila... porque si tú no me recuerdas, estoy segura de que te olvidaré después de la primera lluvia de día.
Adios.
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar,
mensajes,
Naturaleza aplicada,
Principe Azul
8 de marzo de 2007
Príncipe Azul I
Como los 7 mares, en todo iguales menos en la cantidad. Así eran los ojos de Diego. Tranquilos, inmensos, misteriosos, profundos, peligrosos sin quererlo y muy muy azules. Era por eso que además de príncipe era azul. Por eso yo nunca pude referirme a él de otra manera que no fuera "Diego de Azul", aunque cuando lo conocí era otro Diego quien iba de azul, y se prestaba a grandes confuciones, puesto que el otro diego no era príncipe en absoluto para nadie, mientras Diego Azul como los mares lo era en gran medida mínimamente para Denisse; y por eso encontré una que otra vez en la última página de alguna libreta bonitos dibujos que realmente eran paisajes con un D&D escondidos, muy escondidos en las huellas del viento. También dibujos de latas almibaradas "Dulces Duraznos" me explicaba ella, y sonreía cual princesa atrapada en su castillo sabiendo quien era su principe.
Pero no pasó, aunque las historias de príncipes azules existan. Nos quedamos con los duraznos sólo dulces por naturaleza.
Pero no pasó, aunque las historias de príncipes azules existan. Nos quedamos con los duraznos sólo dulces por naturaleza.
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