Soñé contigo, sonriendome, con los libros en la mano y diciendo no sé qué tontería. Que me domaste? Que te domé? Me haces chiquita cuando me hablas, me derrites cuando me abrazas, me enterneces cuando recuerdo que eres fragil a pesar de verte como un refrigerador. Me encantas.
Me despierto. Es temprano, faltan 40 minutos para que suene el despertador, pero ya no tengo sueño. Pienso en qué me voy a poner esta noche, y cómo voy a hacer para que me cuides los pasos otra vez. Arreglo la cama antes de irme, se ve bonita. Me pinto los labios de color fresa en el espejo junto a la puerta. Nos vamos, y te encontramos en el tope, como siempre, tu de vuelta ya de tu clase de 7 am. nosotras a la clase de 8am. No me desconecto de la música, te quiero con música de mañana fria. La saludas, me abrazas, me pones un beso en el hombro y me dejas ir. Nos reimos "eres como un perrito" te digo a sordas, porque no escucho más que la canción de la mañana. Te abrazo otra vez. "Vamos tarde!!" te suelto, te dejo ir. Pero te dejé toda la pintura color fresa de mis labios en la playera blanca.
La madre naturaleza nunca deja huecos
27 de abril de 2007
23 de abril de 2007
Post-it
Hago un hoyito en el cielo, para que cuando despiertes, te vean las estrellas y se suiciden para iluminarte la mirada, y despeinarte las pestañas y darte una alergia roja en las mejillas... Soy muy malo.
Atte. El muso
Atte. El muso
21 de abril de 2007
Que llueva
Por fin escuché la canción de My happy ending y lloré por una buena razón, siempre lloraba de imaginarme las cosas, pero ayer lloré todo el camino al gimnacio sólo de sentirlas. Fue divertido, cantarle de ida al pasado, y de vuelta al presente, después ir a a la parrillada y terminar escogiendo las películas. Gracias por el Helado, gracias por adoptarme.
Soy la única que quiere que termine el semestre... además quiero que terminen las vacaciones. Sólo quiero que todo vuelva a empezar. Y que llueva.
Soy la única que quiere que termine el semestre... además quiero que terminen las vacaciones. Sólo quiero que todo vuelva a empezar. Y que llueva.
17 de abril de 2007
Atracción
Cuando no tienen una buena finta de ñoños/nerds/geeks... y aún así me gustan, seguro fuman mota! ¿Porque?
En el cajón de
Post-it,
Preguntas,
Principe Azul
13 de abril de 2007
Arte
No hubo sol. El cielo estaba embadurnado de algo parecido a una crema blancuzca con manchones azul profundo, y con eso estaban todas las corrientes de viento dibujadas como con los dedos de algún artista inexperto. Muy bonito... muy real... y más real cuando se acabó la canción de Panic! at the disco y empezó la versión de NGE de Fly me to the moon. Eso era arte.
10 de abril de 2007
Hojarasca de.. primavera?
La historia empieza el día que se acabó todo, - sí, parece que ese es mi principio favorito, pero realmente así fue- un jueves en el que el viento se llevó todo lo que había dibujado con las crayolas mágicas que me había regalado la señora de las botellas; los árboles multicolores afuera de mi ventana, el velo de lentejuelas que me servía para ocultarme de los días, las bicicletas de llantas inmensas que seguían a mis elefantes tornasolados por abajo de esas nubes moradas siempre chapeadas en el oro incandecente del sol, y también se llevó todas mis estrellitas y me desacomodó la vida de una manera molesta. Entonces la botellita en donde la señora de las botellas me había regresado mi vida en un montón de cuentitas y lentejuelas se me calló de la repisa y se revolvió toda y el drama se hizo aparente.
Cuando todo eso pasó, y yo pensé que se había acabado, y mientras intentaba acomodar en mi botella las malignas lentejuelas verdes y las maravillosas lentejuelas anaranjadas, o lo que es lo mismo: me encontré a mi misma en el lugar de la batalla sangrientísima que había manchado de escarlata hasta a mi bonito cielo, pero que a fin de cuentas me había dejado viva y con el vestido blanco más sencillo del planeta tierra... toda yo sin un sólo color, entonces, ENTONCES... escuché tu voz. (En el celular, obviamente, y tuve que salir de mi fotografía de miedo para que el aparato agarrara señal) Y me pregunté y te pregunté, que si de donde habías sacado mi teléfono, y te reiste, como siempre; y me asusté, como nunca. Hicimos las preguntas de rigor:
1.- Cómo estas?
E.-Puede decirse que bien
Yo.- Sorprendida...
2.- Qué dice la escuela?
E.- No sé, la mía no habla.
yo.- pues la mía tampoco.
3.- Sigues con déficit de coherencia?
E.- Efectivamente, aunque ahora no es algo diario.
yo.- No, creo que se me voló. Era una cualidad delicada y muy ligera.
4.- Qué tanto te crecen las uñas a la semana?
E.- Eh??
yo.- No sé, seguro que menos de un milímetro.
5.- Me extrañas?
E.- Por eso te llamé.
Esa no era obligada, se me quedó en el aire. Como le decía a mi adorado tormento de toda la preparatoria y la mitad de la secundaria que no, no lo extrañaba. Que de hecho hacía como año y medio que ni me acordaba de él, que ya estaba en el final de otro drama, que había pasado por muchísimas personas extrañables y que a él ni siquiera lo había recordado? pues así.
Yo.- No, porqué?
E.- Que poca madre, mujer!
Yo.- Sí, por eso mi mamá nunca te quiso. (risas)
E.- Cuando llegas? te quiero ver, y ahora no puedes pedirle a mi prima que me diga que estas enferma o castigada.
Yo.- Wow, que listo, me descubriste (sarcasmo) Bien pudiste buscarme en mi casa... no?
E.- Cómo has cambiado... -Estas loco!- Claro que has cambiado, antes no me evitarías, ni me dirías que no traes celular. Tú crees que te voy a creer?
Yo.- Desde el principio pudiste haberlo conseguido. -....- Te lo dio sandy?
E.- No exactamente. (Después supe que el novio de mi amiga, amigo mío y suyo sólo se lo dió sin preguntar)
Yo.- Tengo que colgar... -Porque?- (que te importa?!?!?!) bueno... esque estoy dramatizando aquí.
E.- En eso nunca vas a cambiar.
Yo.- Sí, bye. (cuelgo y apago el teléfono)
Grocera? da igual. Tenía mucho que hacer con el desmadre que me había dejado el día de viento.
Insistió... buen rato, hasta las vacaciones. Y obviamente hizo la petición que yo nunca había podido complacer: "sin mi prima, ni el Ivan, ni aloo... como debe de ser", pero así debería de ser!! si siempre hemos sido "amigos". Y me negué, y me negué y seguí negandome hasta que no pude más y todo pasó por teléfono.
El teléfono de mi casa, cuando no estaban mis papás, por lo menos. Reclamos: un montón; Llantos, un pizquito; Gritos, termino medio tomando de estandar los viejos tiempos. "Siempre te vas!!" yo te lo dije... que me quería ir. "siempre te vas! el día que debías darme el sí, y todos los días que debiste quedarte", era mi sí y si no te lo dí, fue porque no quise. "no era tu sí, era de los dos porque yo me lo gané y tus estúpidos paseos por la república me lo robaron". No fue mi culpa, y no era de los dos. "eres y siempre has sido una princesita en tu castillo que sólo se asomaba por su ventana para verme de payaso haciendo malabares" ya te dije una vez que dejes de pensar eso, porque no es verdad! "mimada" pues tú... tú! "dime!" colgué.
Me salí a caminar después de eso, con el celular nuevo pero escuchando la música vieja que le gustaba a él. No había necesidad de arruinar los bonitos recuerdos... pero lo había hecho y nisiquiera nos habíamos visto. Pensé en todo lo que había hecho mal una vez, lo que había hecho mal dos veces... y justo cuando estaba pisoteando con toda la frustración que tenía adentro un montón de bugambilias anaranjadas y blancas ya muy secas por el sol..
Cuando todo eso pasó, y yo pensé que se había acabado, y mientras intentaba acomodar en mi botella las malignas lentejuelas verdes y las maravillosas lentejuelas anaranjadas, o lo que es lo mismo: me encontré a mi misma en el lugar de la batalla sangrientísima que había manchado de escarlata hasta a mi bonito cielo, pero que a fin de cuentas me había dejado viva y con el vestido blanco más sencillo del planeta tierra... toda yo sin un sólo color, entonces, ENTONCES... escuché tu voz. (En el celular, obviamente, y tuve que salir de mi fotografía de miedo para que el aparato agarrara señal) Y me pregunté y te pregunté, que si de donde habías sacado mi teléfono, y te reiste, como siempre; y me asusté, como nunca. Hicimos las preguntas de rigor:
1.- Cómo estas?
E.-Puede decirse que bien
Yo.- Sorprendida...
2.- Qué dice la escuela?
E.- No sé, la mía no habla.
yo.- pues la mía tampoco.
3.- Sigues con déficit de coherencia?
E.- Efectivamente, aunque ahora no es algo diario.
yo.- No, creo que se me voló. Era una cualidad delicada y muy ligera.
4.- Qué tanto te crecen las uñas a la semana?
E.- Eh??
yo.- No sé, seguro que menos de un milímetro.
5.- Me extrañas?
E.- Por eso te llamé.
Esa no era obligada, se me quedó en el aire. Como le decía a mi adorado tormento de toda la preparatoria y la mitad de la secundaria que no, no lo extrañaba. Que de hecho hacía como año y medio que ni me acordaba de él, que ya estaba en el final de otro drama, que había pasado por muchísimas personas extrañables y que a él ni siquiera lo había recordado? pues así.
Yo.- No, porqué?
E.- Que poca madre, mujer!
Yo.- Sí, por eso mi mamá nunca te quiso. (risas)
E.- Cuando llegas? te quiero ver, y ahora no puedes pedirle a mi prima que me diga que estas enferma o castigada.
Yo.- Wow, que listo, me descubriste (sarcasmo) Bien pudiste buscarme en mi casa... no?
E.- Cómo has cambiado... -Estas loco!- Claro que has cambiado, antes no me evitarías, ni me dirías que no traes celular. Tú crees que te voy a creer?
Yo.- Desde el principio pudiste haberlo conseguido. -....- Te lo dio sandy?
E.- No exactamente. (Después supe que el novio de mi amiga, amigo mío y suyo sólo se lo dió sin preguntar)
Yo.- Tengo que colgar... -Porque?- (que te importa?!?!?!) bueno... esque estoy dramatizando aquí.
E.- En eso nunca vas a cambiar.
Yo.- Sí, bye. (cuelgo y apago el teléfono)
Grocera? da igual. Tenía mucho que hacer con el desmadre que me había dejado el día de viento.
Insistió... buen rato, hasta las vacaciones. Y obviamente hizo la petición que yo nunca había podido complacer: "sin mi prima, ni el Ivan, ni aloo... como debe de ser", pero así debería de ser!! si siempre hemos sido "amigos". Y me negué, y me negué y seguí negandome hasta que no pude más y todo pasó por teléfono.
El teléfono de mi casa, cuando no estaban mis papás, por lo menos. Reclamos: un montón; Llantos, un pizquito; Gritos, termino medio tomando de estandar los viejos tiempos. "Siempre te vas!!" yo te lo dije... que me quería ir. "siempre te vas! el día que debías darme el sí, y todos los días que debiste quedarte", era mi sí y si no te lo dí, fue porque no quise. "no era tu sí, era de los dos porque yo me lo gané y tus estúpidos paseos por la república me lo robaron". No fue mi culpa, y no era de los dos. "eres y siempre has sido una princesita en tu castillo que sólo se asomaba por su ventana para verme de payaso haciendo malabares" ya te dije una vez que dejes de pensar eso, porque no es verdad! "mimada" pues tú... tú! "dime!" colgué.
Me salí a caminar después de eso, con el celular nuevo pero escuchando la música vieja que le gustaba a él. No había necesidad de arruinar los bonitos recuerdos... pero lo había hecho y nisiquiera nos habíamos visto. Pensé en todo lo que había hecho mal una vez, lo que había hecho mal dos veces... y justo cuando estaba pisoteando con toda la frustración que tenía adentro un montón de bugambilias anaranjadas y blancas ya muy secas por el sol..
sonó el celular y decidí que no iba a contestar nunca más.
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar
3 de abril de 2007
Semana Santa
Películas, mandados, películas, mis hermanas, películas, tiendas, películas.
Todo porque eso de leer me mata mucho tiempo y lo tengo que hacer sola
Todo porque eso de leer me mata mucho tiempo y lo tengo que hacer sola
28 de marzo de 2007
Secuelas
Pasa una ambulancia para desaparecerse por la izquierda de mi horizonte cercano. Me pongo nerviosa. Pienso en ti y rezo un padrenuestro, por si dejaste la estufa prendida. Es involuntario.
Cocteles vitales
PizZa + nIeVe + BuEn cliMa y nO lleGar a clAseS =
PerFecTo dÍa dE pRimaVera uRbaNizaDa + eXameN con LemiNni el viErnEs =
PerfEctO día dE pRimAverA uRbaniZada
PerFecTo dÍa dE pRimaVera uRbaNizaDa + eXameN con LemiNni el viErnEs =
DraMa juVenil dE fiNal dE temPoraDa
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar,
Tengo cosas que hacer
24 de marzo de 2007
Cosas por las que ya quiero ir a Culiacán
*El cielo sin nubes, para pensar que nada se transforma por la magia del viento.
*El calor infernal, para recordar que no sólo pienso sino que también tengo un cuerpo que sufre horrores las inclemencias.
*Las cenas de alto contenido en calorías, porque los placeres más prohibidos son los que más se disfrutan.
*El vicio del café recién colado en la cocina. Porque sin adicciones no hay nada que nos remuerda la conciencia.
*La prohibición del todo, para así poder apreciar el valor de la libertad y dejar de ponerme a mi misma restricciones.
*La idea de irme, o de que vuelvas... Porque allá me dejaste y yo quería irme para que no me encontraras, pero ahora sí prefiero esperarte abajo del arbolito sucio y despeinado de la calle que va a la tienda.
*El calor infernal, para recordar que no sólo pienso sino que también tengo un cuerpo que sufre horrores las inclemencias.
*Las cenas de alto contenido en calorías, porque los placeres más prohibidos son los que más se disfrutan.
*El vicio del café recién colado en la cocina. Porque sin adicciones no hay nada que nos remuerda la conciencia.
*La prohibición del todo, para así poder apreciar el valor de la libertad y dejar de ponerme a mi misma restricciones.
*La idea de irme, o de que vuelvas... Porque allá me dejaste y yo quería irme para que no me encontraras, pero ahora sí prefiero esperarte abajo del arbolito sucio y despeinado de la calle que va a la tienda.
19 de marzo de 2007
18 de marzo de 2007
Cuentos de Hadas II
Peter Pan nunca crecería, pero ese no era un impedimento para que Wendy Moira Angela Darling soñara, acurrucada en su regazo en la casita de los niños perdidos.
16 de marzo de 2007
Adios
Me quitaste un peso de ensima.
Ahora sé que ya nunca vas a ver esto... pero quiero establecer que jamás me detuve por ti, porque yo estuve aquí desde mucho antes. No te quiero decir que no te extraño, porque siempre termino salada y pensando en ti. Pero me consuela saber que ya no eres quien yo quería cuando te quería.. porque tampoco soy yo. También quiero aclararte que jamás supe a ciencia cierta qué sentía por ti, pero siempre confié en ti y prefería dejarlo en tus manos, para ver qué pensabas que era tú, que según yo, entendías mejor.
Ahora sé que puedo terminar ese cuento que me invadiste, porque no importa como termine, ya me dejaste libre y aunque en el cuento termine triste y pensando en ti, ya no hay forma de que vuelvas mi tristeza una cuerda para ahorcarme o para atarme a ti.
Me rio más, y mi mamá piensa que es porque me salieron de nuevo las alas. Veo más las estrellas, porque ya no pienso quedarme en la tierra para ver si mi suerte se decide en torno tuyo. Estoy feliz porque no huí, y porque decidí quedarme en donde debía quedarme. Y sobre todo estoy tranquila... porque si tú no me recuerdas, estoy segura de que te olvidaré después de la primera lluvia de día.
Adios.
Ahora sé que ya nunca vas a ver esto... pero quiero establecer que jamás me detuve por ti, porque yo estuve aquí desde mucho antes. No te quiero decir que no te extraño, porque siempre termino salada y pensando en ti. Pero me consuela saber que ya no eres quien yo quería cuando te quería.. porque tampoco soy yo. También quiero aclararte que jamás supe a ciencia cierta qué sentía por ti, pero siempre confié en ti y prefería dejarlo en tus manos, para ver qué pensabas que era tú, que según yo, entendías mejor.
Ahora sé que puedo terminar ese cuento que me invadiste, porque no importa como termine, ya me dejaste libre y aunque en el cuento termine triste y pensando en ti, ya no hay forma de que vuelvas mi tristeza una cuerda para ahorcarme o para atarme a ti.
Me rio más, y mi mamá piensa que es porque me salieron de nuevo las alas. Veo más las estrellas, porque ya no pienso quedarme en la tierra para ver si mi suerte se decide en torno tuyo. Estoy feliz porque no huí, y porque decidí quedarme en donde debía quedarme. Y sobre todo estoy tranquila... porque si tú no me recuerdas, estoy segura de que te olvidaré después de la primera lluvia de día.
Adios.
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar,
mensajes,
Naturaleza aplicada,
Principe Azul
8 de marzo de 2007
Príncipe Azul I
Como los 7 mares, en todo iguales menos en la cantidad. Así eran los ojos de Diego. Tranquilos, inmensos, misteriosos, profundos, peligrosos sin quererlo y muy muy azules. Era por eso que además de príncipe era azul. Por eso yo nunca pude referirme a él de otra manera que no fuera "Diego de Azul", aunque cuando lo conocí era otro Diego quien iba de azul, y se prestaba a grandes confuciones, puesto que el otro diego no era príncipe en absoluto para nadie, mientras Diego Azul como los mares lo era en gran medida mínimamente para Denisse; y por eso encontré una que otra vez en la última página de alguna libreta bonitos dibujos que realmente eran paisajes con un D&D escondidos, muy escondidos en las huellas del viento. También dibujos de latas almibaradas "Dulces Duraznos" me explicaba ella, y sonreía cual princesa atrapada en su castillo sabiendo quien era su principe.
Pero no pasó, aunque las historias de príncipes azules existan. Nos quedamos con los duraznos sólo dulces por naturaleza.
Pero no pasó, aunque las historias de príncipes azules existan. Nos quedamos con los duraznos sólo dulces por naturaleza.
25 de febrero de 2007
Tiki a las 12:30
Era el momento adecuado para encenderme un cigarrillo. No fumo, pero hace dos horas debí empezar a hacerlo. Pude verme, recibiendo noticias que no eran de ningún imperio, ahí sentada con el vaso amarillo hasta el tope, el cabello rizado otra vez recogido y la banda de colores. Mis ojos brillantes me dieron frio y me dí cuenta; esa expresión entre cínismo y frialdad que realmente era incomodidad, era la que adoptabas tú cuando encendías un cigarrillo... y siempre actuas tan bien tus escenas!
20 de febrero de 2007
Jean Baudrillard
Mientras una ilusion no es reconocida como un error, su valor es exactamente equivalente a una realidad. Pero una vez reconocida la ilusión como tal, deja de serlo. Es, pues, el concepto de ilusión y sólo él, lo que es una ilusión.
-El crimen perfecto
En el cajón de
Naturaleza aplicada,
Post-it,
Tengo cosas que hacer
Enojada
Y no sé por que! es algo entre cosa y cosa que juntandose me hacen encerrarme en mi cuarto y gritar... para terminar llorando y posteriormente dormida.
1.- Mi Roomie ecológica, que quiere limpiar el mundo, pero no se digna a empezar por sus platos de la semana pasada en la cocina.
2.- Mi Roomie deportista, que cada vez que me la topo en el cuarto me recuerda que eramos la misma talla y mientras yo sólo he bajado dos, ella ha bajado... como dos millones, e inciste en que esa es la razón por la cual jamás seré asediada.
3.- La situación de la ex-"amiga", en la que todo mundo mete su cuchara, intentándome asusar, y a mi me vale madre.
4.- Los exámenes, y el hecho de sentirme preparada mientras que el resto de mis compañeras gritan que no saben nada y que jamás será suficiente lo que estudiamos.
5.- Que desde que Rocío dedujo que no me gusta gustarle a alguien, no deje de intentar remediarlo.
6.- Que nadie quiera ver Km. 31, que a todo mundo le valga cuando sale Spiderman 3, HP 5 y el libro 7 de HP. Y el hecho de que nadie quiera ver alguna de ellas o aunque sea acompañarme al oxxo por vino blanco para la pasta!
7.- No extrañar a nadie y que me hagan sentir mal por ello mientras embarran lágrimas en mi abrigo.
8.- Que me siga dando fiebre y me duela la cabeza y sólo poder decirlo cuando ya estoy viendo negro con el ojo izquierdo.
9.- No poder decir en mi casa que sigo sintiendome mal, ante las amenazas de cada fin de semana de regresarme a mi casa.
10.- Que me repugnen todas las imágenes que me rodean. (todo anda muy meloso)
1.- Mi Roomie ecológica, que quiere limpiar el mundo, pero no se digna a empezar por sus platos de la semana pasada en la cocina.
2.- Mi Roomie deportista, que cada vez que me la topo en el cuarto me recuerda que eramos la misma talla y mientras yo sólo he bajado dos, ella ha bajado... como dos millones, e inciste en que esa es la razón por la cual jamás seré asediada.
3.- La situación de la ex-"amiga", en la que todo mundo mete su cuchara, intentándome asusar, y a mi me vale madre.
4.- Los exámenes, y el hecho de sentirme preparada mientras que el resto de mis compañeras gritan que no saben nada y que jamás será suficiente lo que estudiamos.
5.- Que desde que Rocío dedujo que no me gusta gustarle a alguien, no deje de intentar remediarlo.
6.- Que nadie quiera ver Km. 31, que a todo mundo le valga cuando sale Spiderman 3, HP 5 y el libro 7 de HP. Y el hecho de que nadie quiera ver alguna de ellas o aunque sea acompañarme al oxxo por vino blanco para la pasta!
7.- No extrañar a nadie y que me hagan sentir mal por ello mientras embarran lágrimas en mi abrigo.
8.- Que me siga dando fiebre y me duela la cabeza y sólo poder decirlo cuando ya estoy viendo negro con el ojo izquierdo.
9.- No poder decir en mi casa que sigo sintiendome mal, ante las amenazas de cada fin de semana de regresarme a mi casa.
10.- Que me repugnen todas las imágenes que me rodean. (todo anda muy meloso)
11 de febrero de 2007
sentimientos
EntOncEs lO noTé:
AunqUe eLLa huBiera vuElto, yo SeguÍa siN tenEr cOn quiEn coMparTir eL cuEnto dE la nocHe
AunqUe eLLa huBiera vuElto, yo SeguÍa siN tenEr cOn quiEn coMparTir eL cuEnto dE la nocHe
En el cajón de
cosas que no se me van a olvidar,
Post-it,
secuelas
10 de febrero de 2007
Antes del amanecer
Nos observamos sin poder reclamarnos, uno sentado junto-frente al otro en el bordecito de la fuente redonda como sus pupilas. En la fuente entre el D, el E y el F, nos habíamos reservado una dimensión, por lo menos hoy... para contar las esperanzas moribundas de las estrellas fugaces que había estado el muso recolectando desde su partida para formarnos un escenario de nostalgia luminosa. Nuestra nostalgia luminosa, que con el alba guardábamos en botellitas de vodka o de tequila por si no nos volvíamos a ver.
El muso tomaba té, una mezcla de astromelias lenínidas y canela que le daban un tono metálico cobrizo al ebullente líquido de su taza de litro y 3/4. Yo tomaba café, según la costumbre, para que me oparacara los sentimientos y me hiciera pesada el alma con su sabor de lastre de madera; y sí que necesitaba el café.
- Deja de moverte con la música - Me pidió el muso, observando el disturbio de colores que ocacionaban mis pestañas al moverse, al mismo tiempo que me amenazaba con el cadaver de una estrella fugaz entre las manos.
- No puedo. Con todos los vacíos que siento, lo último que puedo hacer es dejar de moverme - Respondí, balanceando alegremente mis zapatillas plateadas al compas de mis pestañas.
- No encuentro el fin. Mejor te vendría recuperar tus alas y guardarte los batidillos de colores para los amaneceres de primaveras.
- No entiendes el fin? - Reclamé. El muso negó con la cabeza, soltando la estrella que llevaba en sus manos y dirigiéndola con un soplido hasta mi nariz, en donde aquella formación irreal de aparente laminilla de cristal y consistencia de burbuja de jabón se quebró en miles de brillos dorados que me iluminaron la mirada, se me pegaron a las pestañas y acompletaron el resplandor de mi bufanda morada con plateado. - Es elemental, mi querido muso - Agregué dandole de manera interesante un sorbo a mi café - Es que desde hace algún tiempo siento vacios irremediables en diversas partes de mi estructura física, como la masa de un pastel a la que le dejaron aire por dentro al vertirlo en el molde.
- Insisto en que no encuentro punto de unión - Se quejó de nuevo.
- Descubrí que si me muevo acomodo lo que tengo adentro y el aire se me viene a la cabeza. - Dije señalándome los oidos - y de vez en cuando me salen mariposas por las orejas, con alas tornasoladas, de tanto aire que me queda.
- Tornasoladas!! será lo que hace el subconciente?- Dijo sarcásticamente.- que tú tiraste tus alas a la trituradora para que se hicieran pedacitos luminosos que pegar en la ventana?
- No, supongo que es por todo ese papel celofan tornasol que perdí en algún lugar de mi memoria, y es lo único que encuentran.- Confecé con cierto rubor en las mejillas- Además... es muy durable, aún no lo olvido.
- Increíble que no olvides... - Dijo pausadamente mirando el horizonte. - Jugaste anoche cartas.
- Lo sé- Respondí sonriendole a las nubes que formaban ribetes abajo del infinito - Pero no se me calló nunca, creo que hice trampa mental.
- Trampa mental?
- Siempre quise que se me callera, y sé que nunca pasa lo que quiero... - Admití resignada.
- Entonces me gustaría mucho que empezaras a desear olvidarme más seguido y recordarle siempre! - Dijo en tono de reclamo, dándole una mordida a una estrella.
- A veces le extraño, y otras veces te extraño a ti.- Dije tristemente.
- Es una lástima, sobretodo considerando que a la primera persona que deberías extrañar es a ti. - Sentenció, mientras el alba disolvía nuestras estrellas, sus colores y mis imaginaciones.
El muso tomaba té, una mezcla de astromelias lenínidas y canela que le daban un tono metálico cobrizo al ebullente líquido de su taza de litro y 3/4. Yo tomaba café, según la costumbre, para que me oparacara los sentimientos y me hiciera pesada el alma con su sabor de lastre de madera; y sí que necesitaba el café.
- Deja de moverte con la música - Me pidió el muso, observando el disturbio de colores que ocacionaban mis pestañas al moverse, al mismo tiempo que me amenazaba con el cadaver de una estrella fugaz entre las manos.
- No puedo. Con todos los vacíos que siento, lo último que puedo hacer es dejar de moverme - Respondí, balanceando alegremente mis zapatillas plateadas al compas de mis pestañas.
- No encuentro el fin. Mejor te vendría recuperar tus alas y guardarte los batidillos de colores para los amaneceres de primaveras.
- No entiendes el fin? - Reclamé. El muso negó con la cabeza, soltando la estrella que llevaba en sus manos y dirigiéndola con un soplido hasta mi nariz, en donde aquella formación irreal de aparente laminilla de cristal y consistencia de burbuja de jabón se quebró en miles de brillos dorados que me iluminaron la mirada, se me pegaron a las pestañas y acompletaron el resplandor de mi bufanda morada con plateado. - Es elemental, mi querido muso - Agregué dandole de manera interesante un sorbo a mi café - Es que desde hace algún tiempo siento vacios irremediables en diversas partes de mi estructura física, como la masa de un pastel a la que le dejaron aire por dentro al vertirlo en el molde.
- Insisto en que no encuentro punto de unión - Se quejó de nuevo.
- Descubrí que si me muevo acomodo lo que tengo adentro y el aire se me viene a la cabeza. - Dije señalándome los oidos - y de vez en cuando me salen mariposas por las orejas, con alas tornasoladas, de tanto aire que me queda.
- Tornasoladas!! será lo que hace el subconciente?- Dijo sarcásticamente.- que tú tiraste tus alas a la trituradora para que se hicieran pedacitos luminosos que pegar en la ventana?
- No, supongo que es por todo ese papel celofan tornasol que perdí en algún lugar de mi memoria, y es lo único que encuentran.- Confecé con cierto rubor en las mejillas- Además... es muy durable, aún no lo olvido.
- Increíble que no olvides... - Dijo pausadamente mirando el horizonte. - Jugaste anoche cartas.
- Lo sé- Respondí sonriendole a las nubes que formaban ribetes abajo del infinito - Pero no se me calló nunca, creo que hice trampa mental.
- Trampa mental?
- Siempre quise que se me callera, y sé que nunca pasa lo que quiero... - Admití resignada.
- Entonces me gustaría mucho que empezaras a desear olvidarme más seguido y recordarle siempre! - Dijo en tono de reclamo, dándole una mordida a una estrella.
- A veces le extraño, y otras veces te extraño a ti.- Dije tristemente.
- Es una lástima, sobretodo considerando que a la primera persona que deberías extrañar es a ti. - Sentenció, mientras el alba disolvía nuestras estrellas, sus colores y mis imaginaciones.
En el cajón de
cuentos de hadas,
secuelas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)